Bases para iniciar como predicador

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Bases para iniciar como predicador

Bases para iniciar como predicador

Un predicador es una persona que domina un tema específico, el cual expone ante una persona, familia o un auditorio. Este término “predicador” se utilizaba para exponer un “sermón, discurso, homilía o platica” de carácter teológico o secular que a su vez tiene principios morales y sociales. Hoy quiero darles algunas Bases para iniciar como predicador.

Según este concepto, se tiene en cuenta que en cada región los predicadores son moldeados por el ámbito cultural del territorio, cuyo principal objetivo es la tramitología de un mensaje bien organizado que el oyente se interese por seguir percibiendo lo anunciado. (También te puede interesar Manual de Homilética)

Se ha comentado que este sistema de la oratoria ha atravesado la historia del pasado, por ejemplo: Demóstenes, fue uno de los oradores más relevantes del pasado, quien a su vez le dedicó mucho tiempo al estudio de la retórica en grupos numerosos de personas. Fue el primero en exponer sus discursos en las jefaturas judiciales como en el campo de la política.

Pericles fue otro importante orador de los tantos en la historia de Grecia, quien lo llamaron el “Olímpico Imperial”, por su trascendental voz que determinaba su capacidad de panegirista; se ha comentado que Pericles, tuvo una educación retóricamente prolongada, por medio de su elocuencia obtuvo la dirección primitiva en la guerra del “Peloponeso”.

En el mundo religioso se conoce oficialmente como los “Dominicos” los cuales fueron preparados para instruir y enseñar públicamente en lenguas de los aborígenes de los pueblos, quienes primeramente deberían conocer sus principios culturales, costumbres y hábitos en general.

En el mundo cristiano desde la reforma hasta el movimiento pentecostal, se ha venido trasmitiendo el mensaje de salvación de acuerdo a las culturas de los que han sido salvos, sea en forma particulares, en familias y en aglomeraciones.

Desde el movimiento de la calle Azusa hasta nuestros días, el sistema de la predicación se ha venido extendido cada día más y más, porque cada creyente desde el momento que recibe la salvación, trata de trasmitir sus experiencias a otros y por estas razones se hace más relevante el adiestramiento especialmente los locutores de masas.

Gracias a Dios por el internet, y los medios de comunicaciones que nos suministran los vehículos para proporcionar a todos los interesados, material que nos pueda ayudar al aprendizaje, para que nuestra predicación sea más aguda y eficaz en el momento.

Unos de los factores más fácil e interesante que requiere el aprendizaje, es el prestar atención, oír y discernir lo que se escucha, tanto el locutor como el interlocutor. El profeta Isaías 55:3 apostilla lo siguiente: Inclinad vuestros oídos, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David”.

“Por esto, hermanos míos amados, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”.Santiago 1:19.

Es decir, tanto el predicador como el oyente se necesitan una disciplina con principios cognoscitivos, para que la trasmisión lleve todos los códigos de la paráfrasis de la interpretación requerida, para ellos le proveemos las siguientes bases para iniciar como predicador:

Recomendaciones

  1. Cada predicador debe mirar a la cara del oyente, para que éste se comprometa a prestar diligencia. La visión óptica es tan importante que debe ser usada tanto por el exponente, como por el oyente, a través de ella se puede aplicar las nuevas metodologías del aprendizaje. En pedagogía se cree conveniente que el expositor mantenga su mirada hacia el personal oyente por dos razones:
  1. Cuando la mirada del conferencista está puesta en el piso o en el techo el oyente pierde el hilo de la exposición.
  2. La mirada directa del predicador a la congregación aumenta mucho el interés del personal, por ejemplo, las personas asistentes sienten que el mensaje es para ellos y no para el piso o el techo. San Pablo tuvo en cuenta la mirada. El libro de los Hechos de los Apóstoles nos presenta un cuadro ameno del apóstol San Pablo, Hechos 23:1. “Pablo miró fijamente al concilio cuando les hablaba…”
  1. Es importante que el conferencista con anterioridad prepare su discurso, para que pueda moverse con facilidad y mirar al auditorio, sin perderse ni enredarse en la exposición.
  1. El buen predicador, observa a todo el grupo de lado a lado, no olvidando los que están muy atrás ni los que están en las primeras sillas; si esto se tiene en cuenta, estará atento si lo escuchan o no.
  1. En charla particulares el predicador debe aprender a escuchar al oyente para que éste descargue lo sabido del tema, y luego suministrarle lo que le hace falta. Esta metodología la usó Priscila y Aquila en Hechos 18:26. “Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga. Pero cuando Priscila y Aquila lo oyeron, lo llevaron aparte y le explicaron con mayor exactitud el camino de Dios.”
  1. Se recomienda que cada conferencista debe conocer el tema a tratar, sabiendo que lo que está enseñando es la verdad, porque una enseñanza mal enfocada puede traer dificultades físicas y espirituales al oyente.
  1. Si el predicador usa términos muy relevante al área donde está, debe explicar su contenido y no esperar que el oyente traiga un diccionario.
  1. En la pedagogía secular se conoce un sistema que se llama “Escuela Nueva” donde el docente se le permite usar todo lo físico del ecosistema para ilustrar sus enseñanzas. Este método lo uso el Señor Jesucristo cuando habló de Gallinas, polluelos, ovejas, bueyes, asnos, higueras etc.
  1. Cada predicador debe moderar la voz de acuerdo al auditorio, al sonido, al público en general, no se recomienda tener muchos volúmenes cuando el auditorio es pequeño, ni gritar demasiado cuando la asistencia es poca.
  1. No menosprecies las creencias de otros, procura más bien conocerla dedicándoles el tiempo necesario, y después, esto te servirás como material exquisito para exponer las verdades pertinentes. Eso lo practicó San Pablo en el Partenón de Grecia. Hechos 17:22-23. “Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: “AL DIOS NO CONOCIDO”. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio”.
  1. Cuando se trata de dar enseñanza, no trates de convencer a nadie, solamente ocupa el lugar de un cronista del evangelio, convencer es de propiedad de la predicación. Eso fue lo que dijo el Señor en San Marcos 16:15-16. Les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.El aceptar o rechazar le pertenece al oyente. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
  1. Según el libro de Jeremías 1:17. El temor es el enemigo del predicador, lo lleva al nerviosismo y lo conduce a la desesperación. Estos señores hacen estrujar las manos, bruñir la frente, jugar con la corbata, mirar el techo, el suelo, y al fin cuantas cosas más; por lo tanto el temor debe ser aniquilado.
  1. El predicador debe conocer primero la ideología de las personas con quien va a compartir las enseñanzas. Si es un religioso no hable en contra de sus creencias; si es un borracho no le hable contra del alcohol eso lo sabe él muy bien. La gente necesita que se le hable de Dios para salir del estado en que se encuentran.
  1. El predicador no debe ser imprudente en sus actos, si llegare a asistir a un velorio, a otro lugar de gente con creencias apartes a la suya, no debe criticar nada de lo que pueda ver en ese lugar; si alguien le pregunta algo al respecto no es el momento propicio para suministrar comentarios. Es posible que te pregunten si el borracho o el fornicario muerto va para el cielo o para el infierno. Deje ese muerto en la bóveda y trabaje con los vivos cuando Dios te dé la oportunidad.
  2. Se recomienda que cada conferencista debe conocer el tema a tratar, sabiendo que lo que está enseñando es la verdad, porque una enseñanza mal enfocada puede traer dificultades físicas y espirituales al oyente.
  1. El predicador debe ser moderado, sin ánimo de controversia, más bien con su actitud adorna el mensaje que más tarde va a trasmitir verbalmente. Si te invitan a tener una homilía o dirigir un servicio fúnebre de una persona ajena a tu fe, y te encuentras en disposición de ir, es el momento apropiado, donde debes hacer un comentario corto de lo positivo que fue el finado hasta crear un ambiente agradable y luego exponer a los vivos la razón “por qué viene la muerte”, que se espera “cuando venga la resurrección” y “que es el evangelio”, entre otros.

Estimados predicadores, esta breve exposición lleva como fin que cada día mejoremos más el arte de la predicación que a su vez es un compromiso que tenemos los redimidos del señor en este tiempo lleno de confusión y desanimo espiritual.

Esperamos que éstas bases para iniciar como predicador, le sirvan para su inicio en el arte de la predicación.

No es una obligación obedecer al pie de la letra lo escrito en este tema, más bien es para tener una idea que la podemos profundizar leyendo manuales, diccionarios, enciclopedia.

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Copyright y engrosado por el pastor
York Anthony Shalom
Licenciado en Sagrada Teología
Magister en Divinidades Teológicas
jorgesalomserpa@hotmail.com

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