Doctrina ontológica fusionada a la teología general

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Doctrina ontológica fusionada a la teología general

Doctrina ontológica fusionada a la teología general

La doctrina ontológica se caracteriza por ser una disciplina filosófica que se enfoca en la vida del ser como ser; por su parte, la teología general se entiende como la estructura de la Eclesiología del nuevo testamento que está amparada por una serie de doctrinas que unidas entre sí, dan como resultado la salvación programada por Dios desde tiempos antiguos; las cuales se basan en el sacrificio de Jesús en el calvario y algunas de ellas se compaginan para perfeccionar una obra en el individuo. Hoy veremos como la doctrina ontológica fusionada a la teología general.

En la antigüedad el mundo fue dirigido por tres clases de gobiernos: el gobierno imperial, el monárquico y el teocrático, este último pertenecía al gobierno de Dios y estaba en Israel. Para escribir los evangelios, el libro de los Hechos, las cartas apostólicas y el libro del Apocalipsis se usaron términos en griego, latino, hebreo y arameo.

En el tiempo de Cristo existían tres leyes fusionadas en la tierra de Palestina: La griega, la romana y la de Israel. Cuando el Señor Jesús murió en la cruz del calvario, su muerte fue divulgada en tres idiomas: el griego, el latín y el hebreo. Juan 19:20.

Todos estos gobiernos tuvieron que ser aplicados a sus leyes y lenguajes, se hicieron presente en el conocimiento de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo y de cuya muerte, además, parten las doctrinas pertenecientes a la salvación de todos los pueblos que la acepten. Si la muerte de Jesucristo fue un suceso mundial, su resurrección y sus enseñanzas o doctrinas también lo serán. Marcos 16:15.

Sabiduría ontológica y doctrina cristiana

La sabiduría ontológica toma sus principios de adentro del ser; la doctrina sagrada toma sus principios de afuera; por lo tanto, la doctrina sagrada no es sabiduría ontológica, además, la doctrina sagrada se conquista mediante el estudio de los textos sagrados, en cambio, la sabiduría ontológica es propagada en el ser e infusa. Ahora bien, la llamada sabiduría ontológica se adquiere de lo relacionado entre el marco histórico y el raciocinio del ser y por lo tanto, la doctrina sagrada no es sabiduría. I Metays T. de Aquino.

San Agustín de Hipona, apostillaba que ella hace del hombre un ser que ama la verdad divina, puesto que la doctrina sagrada no toma sus principios de ninguna otra ciencia humana, sino de la ciencia que procede de lo divino, la cual, regula todo nuestro entender.

La sabiduría ontológica va relacionada con la razón, la doctrina sagrada se complementa en la fe, de dicho encuentro se origina un conflicto, llamado fe y razón que muchos pensadores trataron de fusionarlos, confirmando tanto en la fe como en la razón.

Tomás de Aquino aportó su punto de vista sobre este tema utilizando múltiples vías y otros argumentos racionados que hacen posible la fe y la razón, fusionando así: la ontología (La razón) y la fe (la teología).

Saulo de Tarso en su carta ministerial a su homólogo Timoteo, le expone en forma absoluta y personal, la doctrina teológica: “Ten cuidado de tí y de la doctrina, pues, haciendo esto te salvarás a tí mismo y a los que te oyeren”. La doctrina sagrada tiene una autoridad suprema de salvar a quienes se hacen a ella y cobija dándole promesa a menudo a los más cercanos.

He querido elucidar en este tratado, gran parte del plan que atañe a la doctrina teológica llamada “El evangelio de Jesucristo”. En esta dispensación de gracia, la cual se encuentra plasmada en la palabra de Dios y es distinguido por los cuatro escritores primarios del Nuevo Testamento, y por ende se hace ineludible que abordemos hablando sobre algunos aspectos importantes de este substancial tema, usando con mayor frecuencia las ilustraciones pertinentes.

¿Qué es el evangelio?

  • Es el mensaje que trae esperanza, vida y muchas bendiciones de parte de Dios para un mundo perdido.
  • Era un misterio que estaba oculto de los seres humanos en las edades pasadas, pero que fue revelado por la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, y a su vez, está al alcance de cada hombre que lo escucha y lo atiende.
  • Contiene las inescrutables riquezas de Dios, proporcionadas con una promesa a nuestros antepasados y revelada a sus santos. Romanos 3:21-22; Colosenses 1:26-27. “El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio de reunir todas las gentes en Cristo”.
  • Es la enseñanza procedente del Señor Jesús y a su vez, es el cumplimiento de lo dicho por los profetas, practicado y predicado por los apóstoles después de la ascensión del Señor.
  • Es un paquete que posee las doctrinas que son el vehículo, la fuente y el puente que lleva a la salvación y al obedecerlas nos hacen disfrutar de sus más ricas bendiciones y gratitudes, además al oír, leer o escudriñar el evangelio, podemos encontrar en él, los valiosos tesoros que no son más que las erudiciones que nos transportarán a la vida eterna.
  • Figurativamente es una escalera que está afianzada en tierra pero se extiende hacia la eternidad y en su intermedio; contiene todos los peldaños llamados las doctrinas cristianas, las cuales se convierten en la calzada exegética e inescrutable para todos los transeúntes que quieran traficar hacía esta salvación, de acuerdo a la dispensación de la gracia. La orden del divino maestro fue la predicación del evangelio a todas las creaturas y en todas partes el mundo, como lo registra Marcos 16:15-16.
  • Es un paquete de doctrina o enseñanzas que van unidas entre sí, que tienen su parte en la salvación del ser humano; ninguna de ella queda sin parte, ellas van entretejidas la una con las otras. (En este estudio las he llamado doctrinas que se compaginan).

Múltiples significados del evangelio

  • Son las buenas nuevas para el hombre perdido.
  • Es un programa de Dios desde la antigüedad.
  • Aquella promesa dada a nuestros antepasados.
  • Dios visitando a la raza humana.

El Evangelio se personifica con la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo.

Todas las doctrinas del evangelio se inician desde la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo como base fundamental. En efesios 2:8 existe un paradigma sobre el evangelio que ayuda a comprender su trascendencia “Porque por gracias sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”.

Es en este punto donde se detallan tres palabras que en el lenguaje teológico, son consideradas como doctrinas: gracia, salvación y Fe, ellas se unen para llevar a cabo una obra.

El evangelio internamente es una gama de enseñanzas que teológicamente se llaman doctrinas y que tipológicamente se consideran los peldaños de la escalera que vio el patriarca Jacob cuando llegó a Bet-el. Génesis 28:12.

En Juan 2:51 se declara que esta escalera figurativamente, es el Señor Jesucristo, cuyos peldaños son sus enseñanzas o doctrinas que unidas entre sí perfeccionan al ser humano para transportarlo al cielo.

Un paradigma aclaratorio

Si el ser humano se interesa por conocer el evangelio y obedece sus enseñanzas o doctrinas, da el primer paso para subir por la escalera que representa a Jesucristo hasta el cielo, es como si fuera escalando en los peldaños de la escalera que vio Jacob, quien pertenecía a la era patriarcal y quien se quedó ungiendo la piedra que tenía de cabecera y no subió por la escalera que tenía al frente. Nosotros en la era cristiana, sí subimos la escalera, porque conocemos bien que se trata del Señor Jesús en el lenguaje figurado.

La escalera que vio Jacob en su parte inferior, estaba afirmada en tierra y su parte superior se apoyaba en el cielo, con ello se interpreta que este prestigioso hombre, vio la escalera que conduce al cielo como único medio, este patriarca la despreció y prefirió quedarse ungiendo una piedra que representaba las bendiciones terrenales, adquiridas con el engaño que cometió a su padre y al negocio hecho con su hermano y por último a su suegro asiéndose de sus ovejas.

En este análisis exploratorio nos encaminamos hacia una meta de clarividencia, tratando de vislumbrar y ayudar con el favor de Dios a los educandos que navegan hacia el mar de las investigaciones, explorando con búsqueda las verdaderas corrientes de las aguas del conocimiento que a menudo se dejan encontrar de los que tempranos la desean.

Doctrina ontológica fusionada

La ontología es la ciencia que estudia todos los seres bióticos y abióticos tales como las piedras, los animales, los números, los hombres, fijándose en su ser, y trata de establecer la dimensión o característica esencial que los define como el ente, en tanto que dicho ente tiene o participa de alguna modalidad de ser.

En este sentido, la ontología es la ciencia más universal de todos, puesto que se refiere a la totalidad de las cosas y no hay nada que no caiga bajo su consideración.

Por esta razón la ontología es una ciencia precisa que estudia el ser en tanto que ser y los accidentes propios del ser, esta ciencia es diferente de todas las ciencias particulares, porque ninguna de ellas estudia en general el ser en tanto lo que es el ser. Esta ciencia sólo trata del ser desde cierto punto de vista, y sólo desde este punto de vista estudian sus accidentes, utilizando las ciencias matemáticas.

Pero puesto que indagamos los principios, las causas más elevadas, es evidente que estos principios deben tener una naturaleza propia, por tanto, si los que han indagado los elementos del ser buscaban estos principios, debían necesariamente estudiar en tanto lo que es el ser, no obstante, debemos estudiar teológicamente las causas primeras del ser en tanto que lo hace ser el ser.

La idea no estriba en saber si el ser y el no ser existen, sino que consiste en saber si somos conscientes de nuestra auto-relación, como el salmista en el Salmos 103 y esta conciencia solo puede ser negada en una afirmación en la que la auto-relación esté implícitamente afirmada, ya que experimentamos nuestra auto-relación tanto en los actos de negación como en los actos de afirmación. El que en nosotros se susciten estas ideas o nos tratemos de indagar es la muestra de que el ser si es real y que hay algo más allá después de la materia, pues la aceptación o negación del mismo son caras distintas de esa realidad intrínseca y palpable aunque no visible que experimentamos todos los días en nuestra existencia como lo es el ser.

Si hablamos de los elementos ontológicos, cada ser tiene un medio ambiente, aunque pertenece a su medio ambiente, sin embargo el error de todas las teorías que explican el comportamiento de un ser únicamente en términos de medio ambiente, consiste en que no logran explicar el carácter particular del medio ambiente infinito, en relación con el carácter particular del ser finito, que posee tal medio ambiente infinito. El ser finito y el medio ambiente infinito se determinan mutuamente.

Algunas personalidades tocante a la ontología.

¿Qué es la ontología? y ¿En qué consiste el ser y cuáles son los seres fundamentales ontológicos?

Platón el ser consiste en ser eterno, inmaterial, inmutable y racional y los seres son de forma plena a las ideas.

Santo Tomás el ser consiste en ser eterno, infinito y dotado de consciencia y voluntad propia y el ser pleno es Dios.

Nietzsche el ser consiste en cambio, temporalidad, nacimiento, muerte e irracionalidad y los seres son los objetos del mundo fugaz de los sentidos.

Aristóteles nos presenta la idea de la ontología o filosofía, primero como la ciencia más elevada y fundamental, además la idea de las diversas significaciones que corresponden al concepto de ser o ente. Para él existía una ciencia que estudia el ser en tanto que ser y los accidentes propios del ser.

Tillich la ontología es como un espejo que cuando el hombre mira a su mundo infinito, se ve a sí mismo como una parte infinitamente pequeña de este mundo suyo. Aunque es el centro de perspectiva, se convierte en una partícula de lo que está centrado en él, una partícula del universo. Esta estructura capacita al hombre para encontrarse a sí mismo”.

Los más grandes representantes del ontologismo son Malebranche, Gioberti, Rosmini, entre otros. Para ellos no es precisa una demostración física racional de la existencia de Dios, puesto que basta una demostración universal visible de lo que es por sí mismo evidente.

Santo Tomás de Aquino plantea: Si la existencia de Dios es evidente de por sí, en contraposición a las evidencias lejanas visibles por demostración y a las totalmente desconocidas. Queda demostrado que el hombre tiene una capacidad natural de razonar y de reconocer la existencia de ese ser supremo, puesto que el raciocinio es una facultad que forma parte de su humanidad desarrollándose en el hombre lo que se puede llamar fe natural.

Paul Tillich interpreta que la naturaleza del ser humano cambia en la historia. La estructura de un ser que tiene una historia, es profunda a todos los cambios históricos. Para el ontologismo el conocimiento de Dios es original, es el primero de todos nuestros conocimientos originario, fuente de todos los demás conocimientos humanos, ya que este viene impregnado en la estructura genética del hombre convirtiéndose en la raíz primigenia que mueve sus pensamientos hacia la dependencia de la idea, de la existencia de un ser trascendental.

Esta estructura es el objeto de una doctrina ontológica y teológica del hombre. El hombre actual es descendiente del hombre histórico procedente de la prehistoria. Esto significa simplemente que ni los animales ni los superhombres son objeto de una doctrina del hombre. La ejecución primordial obtenemos que todo lo que conocemos lo conocemos en Dios.

Ese encuentro entre lo ontológico y teológico le ha dado paso al desarrollo de un concepto universal que conforma un cuerpo de creencias y doctrinas que forma parte de cada credo.

Aunque este léxico a veces se utiliza para nombrar o caracterizar cada sistema como un todo, de igual forma se suele utilizar para hacer hincapié en aspectos particulares de las diferentes creencias. En este sentido la palabra latina doctrina viene a significar “enseñanza concreta en el proceso de instruir a iniciados o discípulos”.

Las creencias o doctrinas particulares se constituyen en un conjunto más o menos dogmático. Cuando se habla del contexto del todo como doctrina, gozaría de ser juzgada y evaluada por el paradigma exegético de la palabra de Dios, ya que muchos teólogos y exegetas aportaron sus ideas para ampliar este floreciente tema.

Tomás de Aquino en su “suma teológica” hace referencia en varios capítulos de la doctrina sagrada para superarla de las demás que le rodean. Así pues, como quiera que el objetivo principal de la doctrina sagrada sea llevar al hombre como creatura racional al conocimiento de Dios, y no sólo como ser, sino también como principio y fin de las cosas. METAPHYS I.

Aquino hace paráfrasis en este certamen trifásico: primero, de Dios; segundo, de la marcha del hombre hacia Dios; tercero, de Cristo el cual como hombre es el camino en nuestra marcha hacia Dios. La doctrina sagrada por su parte, tiene por objeto principal a Dios, cuya obra mayor es el hombre. Por lo tanto, no es ciencia práctica sino sobre todo reflexiva y se percibe por fe.

San Jerónimo hace una observación concluyente y plantea que la doctrina sagrada supera a las otras ciencias y está por encima de las otras erudiciones especulativas, ya que la certeza de las ciencias especulativas fundada en la razón natural que puede equivocarse, confronta la certeza que se funda en la luz de la ciencia divina, que no puede fallar con afinidad a la dignidad de la materia, porque la doctrina sagrada trata principalmente de algo que por su esplendidez sobrepasa la razón humana.

Las otras ciencias enfatiza Jerónimo, sólo consideran lo que está sometido a la razón. El fin de la doctrina sagrada como ciencia práctica, es la felicidad eterna que es el fin al que se orientan todos los objetivos de las ciencias prácticas. Queda patente bajo cualquier aspecto, que la doctrina sagrada es superior a las otras ciencias. METAPHYS VI.

Cuando los principales oradores romanos inundaron los pueblos con sus literaturas, exponiendo sus teorías y frases de los filósofos, no sabían qué administraban, si era ciencia de los profanos o conocimientos ideológicos.

Dentro del contexto investigativo de la educación teológica muchos eruditos han querido formar un cuerpo o estructura doctrinal en el cual se plasma el consenso de sus opiniones y han llegado como en el caso de el doctor C. I. SCOFIELD, quien apostilla en su comentario exegético, las palabras más importantes de las escrituras, que a su vez deben ser consideradas por cada estudiante y docente en el área teológica, como base de enseñanzas y doctrinas donde se fundamenta la eclesiología en este tiempo de gracia.

Que es la eclesiología

La eclesiología es un cuerpo de muchos miembros formando con ellos un organismo viviente, como un ser finito que trascenderá a lo infinito, cuya formación se deriva con una gama de enseñanzas originario de la infinitud con dimensiones doctrinales que han sido examinadas y consideradas por un mayor número de discípulos y pedagogos que hicieron parte del Canon.

Estas doctrinas se constituyen como el pénsum disciplinario pedagógico para cada discípulo, ya que sin ellas no tendríamos formación alguna. El doctor San Lucas glosa en su tesis llamada por su nombre en el capítulo 13:2 “…antes sino os arrepentís, todos pereceréis igualmente”, tal doctrina del arrepentimiento parece ser una ciencia imprescindible que da los primeros cimientos para la estructura fundamental y excepcional de la eclesiología. Sería placentero disponer de ciertos apartes de sus componentes para presentarlos a nuestras nuevas generaciones y tener así acceso a esta disciplina requerida.

Copyright y engrosado por el pastor
York Anthony Shalom
Licenciado en Sagrada Teología
Magister en Divinidades Teológicas
jorgesalomserpa@hotmail.com.

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