El Espíritu Santo transformador de mi identidad

En el pueblo cristiano existen dos grupos de personas, el grupo de los nacidos en hogares cristianos, y los que no contaron con ese privilegio, sino que tuvieron la oportunidad de vivir y saborear el mundo. Hoy hablaremos sobre el Espíritu Santo transformador de mi identidad.

Cuando llegamos a la iglesia llegamos por la gracia de Dios, cansados de la vida que llevamos, una vida sin resultados, una vida triste, vacía y golpeada por el mundo.

Hoy en día vivimos en un mundo que a diario nos hace ofertas, un enemigo que no duerme sino que anda buscando a quien devorar, por eso necesitamos tener una identidad definida, una identidad en Cristo.

Hay personas que tienen doble personalidad, cuando están en la iglesia demuestran una imagen pero cuando están con sus amigos pareciera que el cristianismo se les fuera.

El Espíritu Santo transformador de mi identidad
Pero en este tiempo se necesita hombres y mujeres que tengan una identidad definida, porque no somos cualquiera, somos hijos de Dios.

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El Espíritu Santo no es una emoción, es un poder sobre natural, de tal manera que cuando el Espíritu Santo cae sobre una persona, tiene que ser transformado de inmediato. Ver también: ¿Para qué es el Espíritu Santo?

Debe haber un cambio en la manera de hablar, de actuar, no puede ser que siga siendo el mismo, porque una persona sin el Espíritu Santo es una cosa, y una persona con el Espíritu Santo es totalmente otra cosa.

Si una persona recibe el Espíritu Santo, tiene que dar el fruto del Espíritu, porque el Espíritu Santo afecta para bien nuestra vida, de tal manera que la gente tiene que notar la diferencia.

La palabra transformar significa cambiar, hacer que una cosa cambie de forma o de estado.

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Aunque este mundo evolucione rápido hay cosas que no podemos cambiar, los principios no son cambiables ni negociables, los principios de ayer son los mismos y deben ser los mismos el día de mañana.

A ti como cristiano te podrán seducir para que cambies tus principios, pero si estás ubicado, esos principios jamás se cambiaran.

Si haces algo mal y te sientes bien por lo que hiciste, lamentablemente tu conciencia está cauterizada, haz perdido toda sensibilidad, pero el poder del Espíritu Santo es capaz de extraer cosas que están dentro de tu corazón.

A nosotros Dios nos ha llamado para influenciar y no nosotros dejarnos influenciar por el mundo.

Es verdad que el entorno a veces trata de influenciarnos, pero una persona puesta en las manos de Dios, podrá influenciar muchas vidas para bien.

Pastor: Jose Luis Ramirez

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