El mundo al que Cristo nos mando a predicar

Nos corresponde ir a predicar a un mundo que se niega aceptar a Dios, hombres entregados a sus razonamientos, alejados de Dios y a su palabra, hombres que responden por medio de la ciencia, de la filosofía y de la psicología, e ignoran algo muy fundamental y es que sin Dios no se puede avanzar; a este es el mundo al que Cristo nos mando a predicar.

Sin una ley externa mas allá de este basurero en que vivimos, sin la revelación de Dios el hombre irá errabundo aceptando todas las alternativas, probando todos los caminos, esclavo de su libertad, defendiendo lo indefendible.

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Esa libertad absoluta que caracteriza al hombre a quien hay que llevarle el mensaje de Cristo, lo ha condenado a la incertidumbre por cientos de años.

Vivimos en un mundo tan perverso que ahora la biología no determina el sexo de las personas, sino una cultura y unos pocos, este mundo a venido avanzando, pero de mal en peor y vendrán cosas peores. Pero a este mundo pervertido y corrompido, fue al que Cristo nos mando a predicar.

Hay que cruzar estas barreras que el hombre a construido a través de los años, porque Jesucristo dijo: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo ultimo de la tierra”.

El hombre actual no sabe de donde viene ni para donde va, para él no existe un comienzo y mucho menos un fin, pero para nosotros si existe un comienzo y un fin y ese fin está cerca.

Nosotros como iglesia debemos sacudirnos porque nos las pasamos todo el tiempo en bobadas y tanta gente perdiéndose allá fuera.

Pastor Jose Luis Argote

 

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