Los levantamientos de Jesucristo

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Los levantamientos de Jesucristo

Durante el ministerio de Jesucristo, éste tuvo la oportunidad de dialogar con muchas personalidades a quienes les dejó muchas enseñanzas que hoy día se conocen como doctrinas fundamentales para la salvación. En este artículo veremos los levantamientos de Jesucristo.

Uno de los sermones expresados por el divino maestro se enfatiza la del doctor Nicodemo. Nicodemo era un excelentísimo personaje que se destacaba entre la nación de Israel; quien a su vez, se inclinaba al rechazo del bautismo de Juan, porque Lucas en su libro que lleva su nombre, comenta que los interpretes de la ley refutaban los designios de Dios para continuar con los suyos propios. (También te puede interesar: Propiedades del nuevo nacimiento)

A Nicodemo le fue difícil comprender el lenguaje figurativo expresado por el maestro, es posible que este interprete comprendiera en la parte secular lo que Jesús le estaba informando, pero el verdadero mensaje, el cual se trataba de forma espiritual era poco asimilado.

Jesús como buen orador e interesado en salvar a la raza humana le resume toda su plática tratando de explicar que la salvación era producto de una obra registrada en la tipología de la serpiente de metal, la cual tenía que ser colocada en un lugar alto, para que todo aquel que la mirara fuese curado de las picaduras de las serpientes venenosas y a su vez podía ser librado de las víboras ardientes.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él”. San Juan 3:16,17.

“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre”. San Juan 3:14.

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En este texto la salvación sería el resultado de una obra expiatoria realizada en la persona de Jesucristo, la cual se concertaría primeramente en el levantamiento del hijo del hombre en un madero llamado la “cruz”, tal como lo hiciera Moisés en sus días para salvar al pueblo del veneno de las serpientes ardientes.

Ahora bien, si observamos el levantamiento de Jesucristo podríamos denotar que el tal se compone de cuatro fases primordiales que sirven como pilares para la salvación del ser humano.

Los levantamientos de Jesucristo

1. El levantamiento de Jesús de la cruz.

Este levantamiento fue más efectivo que el de la serpiente de metal porque en la cruz fue donde el diablo y sus seguidores sufrieron la derrota final a causa del sacrificio expiatorio llevado a cabo por la persona de Jesucristo.

  • En la cruz su cabeza no tocaba al cielo; sus pies no tocaban al suelo, por ello, fue un mediador entre Dios y los hombres.
  • En la cruz fue donde padeció por nosotros en la carne, murió entregando su cuerpo y vida. “El justo pagando por los injustos”.
  • En la cruz fue el lugar de combate entre Jesús y el diablo. Allí concurrió el lugar de las heridas, es decir, Jesús fue herido en sus manos, en los pies y en un costado. El diablo fue herido mortalmente en la cabeza sin derecho a sanar.
  • En la cruz el diablo recibió el desalojo esforzado de las pertenencias que le usurpó a Adán, es decir, allá le quitaron el botín material y al mismo tiempo al cautivo. Que somos la raza humana.
  • En la cruz fue rota la roca que mandaría el agua para todos los sedientos de este mundo.
  • En La cruz fue donde derramó su sangre para limpiar las conciencias de todos los que le servimos al Dios vivo.
  • En la cruz con su vestimenta quitada nos vistió como a novia adornada con sus joyas, para recibir al esposo en su venida.
  • En la cruz cuando su costado fue herido de inmediato la pared que ocultaba el lugar santo con el santísimo fue rasgada, esa pared simboliza la separación que había entre el hombre pecador y el Dios santo. Hoy podemos sentir su presencia porque Jesucristo rompió esa pared de separación.
  • En la cruz hubo una reconciliación entre el hombre pecador y el Dios santo; allí Jesucristo anuló el acta de los decretos que nos eran contrarios, los quitó del medio y los clavó en la cruz.
  • En la cruz Jesucristo en su cuerpo recibió todas las enfermedades que agobian a la raza humana, y Pedro dice que por su llaga somos curados.
  • En el calvario se llevó a cabo tres cosas:
    a. Se resolvió el problema del pecado del hombre en una manera conforme a la justicia de Dios y aplacaría su ira.
    b. Se hizo santo al hombre sin quitarle la libre libertad de su voluntad.
    c. Se renovó el compañerismo entre Dios y el hombre que se perdió en el Edén. Estos beneficios son imputados al hombre cuando se convierte al Señor Jesús.

2. El levantamiento de Jesús de la sepultura a la vida.

Este levantamiento es el que le da valor a nuestra predicación, nuestra fe y el perdón de pecados. “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados”. 1 Corintios 15:14-17.

El apostol San Pablo en la carta a los Romanos 4:25 comenta que, Jesucristo fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación. “Él se levantó de los muertos para nuestra justificación”. Por ello San Pablo a los Romanos 5:1 dice justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

En la resurrección venció a la muerte, trayéndose varios cuerpos de santos y a su vez se trajo las llaves de seguridad que poseía el diablo dentro de las oficinas de la muerte. Apocalipsis 1:18. “Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se enseñoreará más de él”. En Romanos 6:9.

Jesucristo fue “levantado del sepulcro” por la resurrección de la muerte a la vida, resucitó para nuestra justificación por medio de la resurrección, venció a la muerte haciéndose propietario de sus llaves y de todos sus dominios y como algo especial, su cuerpo no vio corrupción.

3. El levantamiento de Jesús de la tierra al cielo

Jesucristo fue levantado al cielo, cuarenta días después de la resurrección, se sentó en la majestad de las alturas, Él está sobre toda las autoridades angelicales y celestiales, es decir, que está sentado en la silla del universo gobernando todos los cosmos existentes.

Este levantamiento infunde aliento y esperanza para la iglesia, porque Él dijo que iba a preparar lugar a su amada y luego regresaría a llevársela para tenerla a su lado. Por ello, es tan importante pertenecer a esta iglesia redimida con su sangre y poseedora de su nombre.

4. Levantamiento.

Este cuarto levantamiento es individual de cada persona. Unas de las frases más acogedoras para un cristiano, son las enumeradas por el Señor Jesucristo cuando expresó: “Si yo fuere levantado de la tierra, a todos a traeré a mí mismo”. Aunque hemos hablados de los tres anteriores, sin embargo, esta frase queda vigente, y por ello, le encaminamos al cuarto levantamiento.

El Señor Jesucristo espera que cada creyente sea quien lo levante, porque entre más alto sea levantado, el individuo que lo levante, tiene promesa también de ser levantado, vea lo que dice el texto: “Si yo fuera levantado a todos atraeré a mí mismo”.

Este es el secreto de progresar en la vida cristiana, e inclusive, en el trabajo ministerial, en la vida diaria y al fin. Estas son cosas que están escondida en la Biblia, las cuales hay que sacarla a la luz para practicarla y tener nuevas experiencias.

Una de las evidencias distinguidas es brindarle a Jesús el honor, la primacía, la honra, la adoración genuina a sus pies. Recordemos que el diablo le pidió al Señor la adoración pagada, brindándoles muchos bienes materiales; es decir, que la adoración es un afecto incomparable que no tiene asimilación, es algo que solo le pertenece a Dios.

Para brindarle al Señor una adoración genuina, primero tenemos que saber quién es él, recuerde que ningún ángel quiso recibir adoración, además, el Señor dijo que estaba escrito: al Señor tu Dios adoraras y a él solo servirás.

Todos los que hicieron esta clase de adoración a Jesús, recibieron beneficios. Por ejemplo: María en el sepulcro de su hermano Lázaro, “Más María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, se derribó a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano”. San Juan 11:32. Hay que derribar ese ego personal que tantos daños nos hace.

La mujer pecadora en la casa de Simón el fariseo. “Y estando detrás a sus pies, comenzó llorando a regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento”. San Lucas 7:38. El Resultado sus muchos pecados le son perdonados porque amó mucho.

La mujer del vaso de alabastro. Jesús estaba en Betania comiendo en la casa de un hombre llamado Simón el leproso, en eso llegó una mujer con un frasco de alabastro que contenía un costoso perfume en aceite hecho de nardo puro. Ella rompió el frasco y derramó el aceite sobre la cabeza de Jesús. Cierto comentarista, dice que para no quedarse con el frasco, ni quedara nada en él, lo rompió, ella quería darlo todo a Jesús.

Si llegamos al Señor con arrogancia, a llevarle lo que no sirve, lo barato, como si nosotros mereciéramos todas las cosas, todavía no lo conocemos. Algo peor; si llegásemos a creer que el Señor depende de nosotros, siempre esteremos arrastrándonos por el suelo, nunca cogeremos vuelos. Pero si llegamos a reconocer su majestad, le adoremos como es él, se nos cumplirá la promesa: “Si yo fuere levantado a todos los atraeré a mí mismo”; es decir, cuando nos damos cuenta que entre más alto lo elevemos él también nos elevará.

Recordemos que todos los cantos pertenecen a él, pero hay quienes les cantan a los enamorados, a las visitas cundo vienen a los cultos dedicándoles canciones, e inclusive le cantan a los diezmos y a las ofrendas. Acostumbremos solamente a cantarle y adorarle a él, y Él, se encargará de lo demás. Es mejor tener al Señor cerca, aunque los demás estén lejos.

Recuerde que este artículo fue escrito no de carácter formativo, sino de carácter informativo e incondicional, rechace lo que considere y acepte lo que le sirve.

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Copyright y engrosado por el pastor
York Anthony Shalom
Licenciado en Sagrada Teología
Magister en Divinidades Teológicas
jorgesalomserpa@hotmail.com

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