Pruebas que Jesús resucitó

La muerte es un poder maquiavélico, que siempre se ha enseñoreado del hombre por causa del pecado. Hoy hablaremos sobre las Pruebas que Jesús resucitó.

También te puede interesar: La redención un milagro.

Desde que el hombre pecó la muerte entró y pasó a todos los hombres, hasta llegar a nuestros días, y está establecido por Dios que los hombres mueran una sola vez y después de esto el juicio, así lo ha establecido Dios.

Las cosas hubieran sido distintas si el hombre no hubiera pecado, todo sería perfecto; sabemos las luchas y pruebas, dificultades, aflicciones por las que pasa un cristiano y el sufrimiento que hay en el mundo.

La muerte entró por causa del hombre haber pecado; la muerte es la consecuencia del pecado, y el pecado trajo enfermedades, pobreza tanto espiritual como material, ruinas, hambres, todo lo malo es por causa del pecado.

Pruebas que Jesús resucitó

Así como la muerte entró por un hombre y pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron, también la vida y la resurrección entró al mundo por un hombre llamado Jesucristo.

SUSCRÍBETE

Únete a más de 5.000 personas que ya reciben contenidos exclusivos.
Sólo ingresa tu correo electrónico en el campo de abajo y espera el correo de confirmación.

 

Encontramos que la muerte se ha enseñoreado del hombre, el primer Adán fue terrenal, el segundo Adán es espiritual.

El primer Adán cayó en pecado, porque el mismo hombre escogió el pecado, no porque fuese imperfecto, porque Dios lo creo perfecto, sino que él buscó muchas perversiones, porque Dios lo hizo con libre escogencia, libre albedrío, pero el hombre escogió hacer el mal.

Satanás a través de la muerte destruyo el primer Adán, y a través del pecado, se vienen destruyendo todos los seres humanos, entonces Dios estableció la muerte para los hombres.

Recomendamos: Cuales son los tipos de pecados.

Cuando el hombre pecó contra Dios había una sentencia, la muerte y satanás sabían el dictamen de Dios, si el hombre pecaba.

Pero había una profecía muy antigua, que iba a venir el Mesías, y Satanás estaba a la expectativa porque él también pensaba destruirlo.

Más lo que no sabía era que Dios tenía un plan que era Jesucristo; los judíos tampoco lo sabían, si ellos lo hubieran sabido, jamás lo hubieran crucificado.

Por eso el apóstol dice “Dios estaba en Jesucristo reconciliando consigo al mundo”, era un misterio que él tenía escondido.

Jesucristo no vino con poder, ni gloria, él vino como un hombre, Satanás no lo esperaba así, que viniera como humano a salvar al hombre.

Hay pruebas patentes que Jesucristo resucitó, hay indubitables pruebas que Jesús resucitó, nadie puede negar que Jesucristo murió, hay acontecimientos, hay testigos en la Biblia, pero lamentablemente en pleno siglo XXI ha personas que todavía niegan la muerte de Jesús.

Había un hombre llamado José de Arimatea que pidió el cuerpo de Jesús a Pilato, y él lo envolvió en sudarios, en lienzos, (así sepultaban antiguamente), y María la madre de Jesús, María la de Magdalena, estaban siendo testigos de lo que estaba aconteciendo.

Ellas confirmaron que Jesús estaba muerto, el centurión romano también lo confirmó, los soldados romanos, la misma creación lo confirmó.

Ahora bien, Jesús murió como hombre, pero no como Dios, Dios nunca muere, es inmortal, incorpóreo, murió la naturaleza humana.

Pruebas que Jesús resucitó

El primer día de la semana iba María magdalena y María la madre de Jesús, a llevar especias aromáticas a la tumba de Jesús como era la costumbre, pero se encuentran que la piedra estaba removida.

Le preguntan al sepulturero, ¿Dónde habían colocado el cuerpo?, pero dos ángeles con vestiduras blancas aparecen y les dicen: por qué buscáis al que vive entre los muertos, no está aquí, ha resucitado.

Entonces ellas fueron y le avisaron a Pedro y Juan, y ellos no se aguantaron, fueron y vieron el sepulcro vacío, y Pedro y Juan entraron y tomaron los lienzos, intactos, no estaban desenvueltos, Jesucristo traspasó los lienzos.

Tomas no creía, y decía: hasta no meter sus dedos en las heridas del maestro, no creeré, y estando en esa discusión, con las puertas cerradas, Jesús traspasando las paredes le dijo a Tomás: Mete tus dedos en mis heridas, y ved que Yo mismo soy.

Tomas no fue capaz de meter su mano en el costado de Jesús, sino que cayó de rodillas y dijo: Señor mío y Dios mío, porque Él es el todopoderoso.

Sabemos lo que es que un Judío reconozca esto, porque ellos le dicen Señor solo al Dios del cielo; cayó de rodillas a los pies de Jesús.

Jesucristo se presentó a más de quinientos hermanos, con pruebas indubitables, que él era el que había muerto y había resucitado.

¿Queremos más testigos? Se presenta a los discípulos, a María Magdalena, a Juan, se presenta a más de quinientos hermanos con pruebas indubitables; nosotros sabemos que él está vivo porque lo sentimos en nuestro corazón, en nuestra alma.

Pastor: Arnulfo Sierra

Deja un comentario