Productos de la predicación – Luis Estepa

Productos de la predicación – Luis Estepa

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Productos de la predicación – Luis Estepa.

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

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La obra del Espíritu Santo por medio de los apóstoles es el mejor registro de la empresa misionera que jamás se escribió, lleno de incidentes que dan calor al corazón; nosotros somos productos de la predicación.

“El que creyere y fuere bautizado ese será salvo y el que no creyere será condenado”.

“Y crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.

Cuando uno mira el libro de los Hechos, uno se llana de emoción, alegría y entusiasmo de cómo estas personas conocieron el poder de Dios, se apartaron de las osas del mundo y ahora vivían realmente honrando y glorificando al Señor.

Eso es lo mismo que tiene que pasar en este tiempo, el pueblo de Dios tiene que comprender realmente que las cosas del mundo no sirven para nada, lo que realmente importa es que nosotros tengamos la doctrina de salvación en la vida.

Si nosotros tenemos el poder de la salvación de Jesucristo en nuestras vidas, iremos aún más allá de la muerte.

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados y se añadieron aquel día como tres mil personas”.

No solamente Pedro es el único llamado, hay muchos llamados, Dios está haciendo cosas especiales en nuestra iglesia, él lo va avivar y va a sentir un nuevo llamamiento, una nueva bendición en el nombre de Jesús.

Antes parecía que había cosas importantes para usted, pero resulta que Dios lo cambia y ahora entiende que predicar la gloriosa palabra del Señor Jesucristo es lo máximo que hay en la tierra.

Tanto que hace que usted se lance a predicar la palabra de Dios, para que no sea demasiado tarde.

“Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron y el número de los varones era como cinco mil”.

El poder del Espíritu Santo no se ha acabado, sigue todavía firme, somos testigos del poder, de la obra y de la misericordia del Señor y este mundo tiene que ser testigo del poder de Jesucristo antes de que él venga por su iglesia.

“Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres”.

Multitudes creyeron, tanto hombres y mujeres; ahora muchas personas se van a levantar para predicar el mensaje final, este pueblo tiene que escuchar la palabra de Dios.

Tenemos afanes, tenemos problemas y estamos luchando por sobrevivir a todo eso, pero en realidad es mentira, si hay algo importante es nuestro verdadero encuentro con el Señor.

Esta iglesia tiene que predicar que el Señor está cerca y que tenemos que prepararnos para irnos al cielo con Jesús.

“Y crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.  

Recordemos que somos producto de la predicación.

A veces como que nos desligamos de aquellas personas que no conocen al Señor, cualquier hombre de la iglesia puede enfrentar a cualquier persona y decirles lo que Cristo ha mandado.

La primera vez no será fácil, pero si usted sigue abordando, esta gente, aunque tenga un corazón de carne, se van entregar al evangelio porque Cristo tiene poder y autoridad.

Todos tienen que saber la verdad del evangelio, tiene que haber hombres y mujeres que se levanten en el poder de Dios, predicando la verdad de Dios a todas las personas y comprender que no hay otra posibilidad y solo él tiene la salvación.

“Y la mano del Señor estaba con ellos y gran número creyó y se convirtió al Señor”.

Hoy nosotros tenemos que evangelizar a todas las naciones del mundo, son muchas más, pero que Dios nos ayude, nos ilumine, estamos haciendo la gloriosa obra del Señor Jesucristo y eso es lo que tenemos que hacer.

Ir por todas las naciones y predicar el evangelio.

“Y llevándolos a su casa, les puso la mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios”.

“Así que creyeron muchos de ellos y mujeres griegas de distinción y no pocos hombres”.

Todos dijeron que no era posible vivir una vida sin arrepentirse.

“Id por todo el mundo y predicad a toda criatura”, con esa parte de los Hechos nos da ánimos, nos da fuerza, nos da poder, tenemos una ir a explicarles a todos la palabra de Dios.

No se preocupe abra su palabra que él hace la obra en el nombre de Jesús.

Necesitamos la bendición, estas personas que creyeron en los hechos de los apóstoles tienen que servirnos para ir anunciar el evangelio de Dios a toda criatura, eso es un ánimo.

Ni el mismo diablo puede interponerse a la obra del Señor, él es un enemigo destronado y lo echó abajo de nuestros pies, porque tenemos la victoria de Dios porque no se impone a nuestra vida.

Muchos no tienen recibida la bendición de la fe, no se preocupe que la fe está puesta en nuestras vidas de parte de Dios. Cristo en nosotros es la esperanza de gloria. Somos producto de la predicación.

Por: Luis Estepa

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