Si te pregunta quién eres dile toda la verdad

Jacob había buscado la bendición desde el vientre, después la había buscado por medio de un guiso, luego se disfrazó porque quería tener la bendición, pero su corazón no había cambiado, seguía siendo el mismo ladrón. Pero hoy si te pregunta quién eres dile toda la verdad.

Jacob consiguió tantas bendiciones pero siguió siendo el mismo.

Pero una noche delante de Dios se quitó lo que tenía y se presentó a Dios tal como él era, se arrodilló y le dijo a Dios: “Son un ladrón, soy un mentiroso, pero quiero cambiar y se presentó tal como él era”.

Dios dijo tanto tiempo he esperado una oración sincera y aquel día Dios mismo descendió hasta donde estaba Jacob, lo tomó, lo abrazó y le dijo no se dirá tu nombre más Jacob que significaba engañador, y le cambió no solo el nombre, sino que también el corazón y el alma, le cambio la mente y el espíritu, esa es la verdadera bendición.

Dios lo sabe todo, pero a él le gusta que le hablemos con verdad, que se le diga las cosas tal cual como nos está ocurriendo, por muy malo o bueno que sea.

A veces tenemos como bendición el hogar, los hijos, la esposa, tenemos tantas bendiciones, pero que tal si Dios nos cambia el corazón, eso sería una verdadera bendición para nuestras vidas.

Necesitamos una bendición que nos haga ser obedientes, porque sin obediencia no hay bendición.

Hemos escuchado muchos sermones, pero seguimos siendo los mismos, porque es que necesitamos una bendición que cambie nuestras vidas para siempre.

Si hoy Dios te pregunta quién eres, cuéntaselo todo, quítate ese vestido de apariencia, pero dile la verdad a Dios en secreto, porque necesitamos la bendición del corazón.

No te presentes ante Dios como predicador o como cantante, preséntate con tu nombre, dile quien eres y abre tu corazón de par en par.

Pastor: Moisés Herrera

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