Estamos en el corazón de Dios

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Estamos en el corazón de Dios

Estamos en el corazón de Dios

La alfarería es el arte de elaborar diferentes objetos con barro o arcilla, la cual, por su característica. Hablaremos sobre: “Estamos en el corazón de Dios”.

Puede moldearse y dar forma, convirtiéndose en una pieza especial para muchos usos  domésticos y de decoración llegando a ser pieza de gran precio y valor.

El alfarero es el hombre que se dedica a la elaboración de estos objetos y que para su elaboración utiliza varios utensilios los cuales cumplen una función particular y especial, para dar un acabado determinado al barro.

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El Señor llevó a Jeremías a casa del alfarero para que viera la capacidad de Dios para actuar.

Vio al alfarero trabajando sobre la rueda y la vasija que estaba haciendo se daño, pero el alfarero hizo otra.

“Declara el Señor. He aquí, como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel”.

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La condición perfecta para que el alfarero pueda darle forma al barro es que el barro este húmedo, si el baro está humedecido la vasija se puede volver a restaurar.

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De igual forma nuestra vida está puesta sobre la rueda del alfarero con todos los utensilios para darnos una forma especial, pero debemos estar dispuestos.

Se dice, que hacia el lado suroeste de la ciudad había una puerta que conducía al valle de Hinom, donde se echaban los desperdicios y los tiestos rotos llamada “la puerta de los tiestos”.

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Aquí se sacaba las vasijas rotas que se echaban a perder, aquellas vasijas que no servían eran llevadas allí y botadas.

Debemos dejar que Dios nos haga de nuevo porque si no hay una puerta que se llama la puerta de los tiestos para desechar lo que no sirve.

Recuerda: Dios nos valora mucho más de lo que nos valoramos a nosotros mismos.

No te quedes pensando en la magnitud de la transgresión, sino en la capacidad que tiene Dios para hacerte nuevo. Estamos en el corazón de Dios.

Por: Ernesto Rivas

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