La necesidad de ser llenos del Espíritu Santo con urgencia

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La necesidad de ser llenos del Espíritu Santo

La necesidad de ser llenos del Espíritu Santo

En la Biblia, en San Mateo 25 encontramos la parábola de las diez vírgenes, Jesús la relata para hablar de su venida, podemos notar que en esta hay simbolismos, por eso el tema que trataremos el día de hoy es: “La necesidad de ser llenos del Espíritu Santo”.

Encontramos en ella, que el Señor Jesús es representado como el novio, y una sola iglesia representada en diez vírgenes.

Muy pronto escucharemos voces que dirán: “gocémonos y alegrémonos porque han llegado las bodas del cordero.”

En esta parábola hay un elemento más, cada una de ellas tenía una lámpara, cada lámpara es cada uno de nosotros, un miembro en particular de la iglesia.

Jesús dijo: “Vosotros sois la luz del mundo…” Mateo 5:14.

Cuando se enciende una lámpara todos sabemos que debe ser puesta arriba, en o mas alto, para que alambre todo el lugar.

Todas las lámparas tenían aceite, cada uno de nosotros es una lámpara y en Dios podemos tomar la cantidad de aceite que queramos.

La Biblia relata, que una viuda tenía una gran angustia, pues su marido le había dejado una gran deuda al morir, sus hijos iban a ser llevados a cambio de la deuda.

Pero ella fue a donde el profeta y este le dijo, que pidiera a todos sus vecinos muchas vasijas.

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Y le dijo, que del poco aceite que tenía en su casa comenzara a verterlo en las vasijas, y ella así lo hizo.

Cuando no hay nada, cuando parece muy poco lo que tenemos y parece que no fuese suficiente, el Señor multiplica.

El aceite aquel día fluyó y todas las vasijas que tenía esa mujer, se llenaron. Cuando no hubo vasija el aceite dejó de fluir.

Sabemos que aun el Espíritu Santo, esa presencia de Dios se sigue moviendo en nuestros corazones y sigue habiendo la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo.

La salvación es un paquete completo, no le falta nada, “y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” Colosenses 2:10.

Otro verso que nos afirma que en Dios estamos completos y que al paquete de la salvación no le falta nada es Gálatas 3:27 “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”.

La salvación tiene dos componentes: el temporal y el eterno

  1. El temporal
  2. El eterno

Tocaremos el tema temporal que puede crear dudas y seguiremos con los dos factores de la salvación.

Temporal

“Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”  Hebreos 7:27-28.

Somos nosotros los que estamos esperando a Cristo aquí en la tierra, y somos salvo, es decir, él viene a liberarnos de este cuerpo para llevarnos a la gloria.

Nuestra ciudadanía está en los cielos.

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El paquete de la salvación tiene dos factores fundamentales que son:

  1. Bautismo en agua en el nombre de Jesucristo
  2. Recepción del Espíritu Santo

Estos dos, son pilares fundamentales; primeramente, tengamos claro que si no somos bautizados en agua en su nombre no podremos ser levantados el día que llame a su iglesia.

El bautismo en agua, tiene conexión directa con el perdón y la salvación de nuestras almas y el bautismo del Espíritu Santo, tiene conexión con el arrebatamiento.

El apóstol Pablo dice: “no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” Efesios 4:30.

Recordemos que estamos hablando de la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo, al recibirlo estamos llenos de poder para testificar y redime nuestros cuerpos.

“Por tanto, no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” 2 Corintios 4:16.

Tenemos una gran necesidad y es la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo.

Y no podemos creer que por haber recibido el Espíritu Santo estamos completos, no podemos dejar que el aceite mengue.

Debemos rebosar y querer cada día más, si nos mantenemos en constante búsqueda siempre estaremos llenos.

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“Buscad a Jehová y su poder; buscad siempre su rostro” Salmos 105:4.

En la parábola de las diez vírgenes que ya mencionamos, doce la escritura que unas tomaron suficiente aceite y otras no, necesitamos buscar cada día.

Esta iglesia empezó con el mover del Espíritu Santo y de esa misma manera debe ser levantada, en un avivamiento y mover extraordinario de ese espíritu.

Por eso la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo y mantenernos en ese avivamiento.

El camino del triunfo seguro es buscar a Dios, estar y permanecer en esa senda, agarrados de él. Si alguien se ha extraviado, puede pedirle al Señor que lo vuelva a este rumbo.

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Que no seamos lámparas sin aceite, que no nos falte, que seamos como las lámparas de las vírgenes que buscaron y tenían suficiente porque su amado venía y ellas debían estar listas.

No importan los tiempos, esa corriente del Espíritu Santo se movió hace mucho tiempo el día de pentecostés y aun sigue fluyendo, no se acaba, quien desee puede recibir, quien desee puede llenarse, solo falta humillarse ante Dios.

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“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo…” todavía tenemos la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo y rebosar en él.

¿Hasta donde tienes de Dios?, así como el profeta, que aquella agua de la fuente le daba hasta los talones y entre más avanzaba, más se sumergía, así debemos ser.

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Si tienes de Dios hasta los talones avanza más, si tienes hasta las rodillas, avanza más, si tienes hasta la cintura sigue avanzando que en Dios debemos estar completamente sumergidos.

No hay limites en Dios, no estamos llamados a andar en nuestro propio fundamento y conformándonos con un poco, esta iglesia está llamada a andar en el Espíritu.

Por: Pedro Salgado

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