La Bibliología y sus componentes

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Bibliología

Bibliología

Se ha considerado que el estudio de la Bibliología son los primeros pasos para la vida cristiana.

Por ello, es importante que cada cristiano recién convertido aparte un tiempo para la lectura y el escudriñamiento de la palabra de Dios.

Como lo dijera el Señor Jesucristo y lo mismo San Pablo a su hijo Timoteo. San Juan 5:39; 2 Timoteo 3:15-17.

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De allí, se ha estimado que toda ciencia se despliega desde un “principio” y como tal, se constituye en la base primordial del fundamento cognoscitivo de aquello en que se afirma un artículo o tratado.

Quien a su vez, se establece en el juicio de un proyecto definido sea de un dogma o de un saber.

Lo que se conoce como las sagradas escrituras, la “Santa Biblia”, la cual, se haya integrada por un conjunto de libros; que el Canon, califica “divinamente inspirados” aunque existen otros textos llamados:

  • “Apócrifos”
  • “Deuterocanónicos”

Los cuales no son reconocidos como inspirados.

Recuerda que el tema de hoy es “Bibliología”

En la versión de Torres Amat

La versión de Torres Amat, contiene setenta y tres libros; la versión de Casiodoro de Reina contiene sesenta y seis libros.

La primera es manejada por la iglesia católica; y la segunda por el mundo evangélico.

Aunque, únicamente, se dan en los pliegos del Antiguo Testamento, ya que en el Nuevo Testamento todas las diferentes versiones contienen los mismos manuales.

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En la versión de Casiodoro de Reina

El Antiguo Testamento se divide en los primeros cinco libros escritos por Moisés, llamados la “Torá”, la “Ley”, o el “Pentateuco”, o sea:

  • Génesis
  • Éxodo
  • Levítico
  • Números
  • Deuteronomio

Estos pergaminos contienen la “ley de Dios”, que es el conjunto de los 613 mandatos o preceptos, que dirigía la ley religiosa, la civil, la social y la moral.

También continúan los doce libros de historia. Cinco libros de poesías y diecisiete libros de profecías, entre los cuales, doce se denominan “profetas menores”.

El Nuevo Testamento, contiene cuatro libros llamados: “Evangelios”; un libro llamado: los “actos o hechos de los apóstoles”; veintiuna cartas o epístolas”; y un libro de “profecía”.

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Como estudiar los pergaminos que contiene la Santa Biblia

Para estudiar todos estos pergaminos que contiene la Santa Biblia, primeramente, el discípulo debe tener una Biblia bien encuadernada con letras acorde a su vista.

Además, si fuera posible tener una serie de versiones que él pueda compararla, y así, hacerse a la comprensión requerida.

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Recomendaciones para el educando

Es importante que el educando se haga a una biblioteca, con varios diccionarios, enciclopedias, manuales y comentarios exegéticos, libros que hablen de los imperios, costumbres de los orientales y asuntos varios que vayan acorde a las Santas escrituras.

La idea no es que podamos repetir las historias sino que aprendamos de ella la lección.

Los grandes temas de la vida están plasmados en historias solemnes “en vivo” para que nosotros aprendamos y construyamos nuestra propia vida. (Vocablos del prelado A. torres).

Si fuese posible puedes adquirir un buen computador e ir recuperando comentarios varios, de un tema, que tenga coherencia con el libro o el texto estudiado.

Es aconsejable que el estudiante aprenda a sub-dividir la Biblia entera; conocer bien sus divisiones.

virtualmente, debe conocer a través de la historia, el autor de cada libro, y aplicar ciertas reglas de la Hermenéutica: quién lo dijo; a quién se lo dijo; cuándo lo dijo; por qué lo dijo y para qué lo dijo.

Es cierto, que si el alumno es cristiano tendrá más facilidad de entender los textos sagrados, San Pablo apostilla que, el hombre natural no puede entender las verdades espirituales porque le serán locura.

En cambio el hombre de Dios está completamente persuadido de que la biblia es inspirada por Dios, y la acepta como una carta que viene del cielo para él.

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Recuerda que nuestro tema de hoy es “Bibliología”

Por ello la Santa Biblia no se estudia como cualquier libro, sino como la palabra de Dios.

Y se debe estudiar con una energía como alguien interesado en las profundidades de las verdades celestiales, ya que en ellas no se debe poner coma, donde va admiración.

Cada lector de los pergaminos sagrados debe vivir consiente que la Biblia no es de interpretación privada, porque es una palabra que procede de la boca del creador.

Y por ende, cada catedrático debe de orar y pedir la divina revelación e interpretación, para que por ello, su mente sea iluminada por aquel quien la inspiró.

Ya que, para avanzar, nunca se debe estudiar las escrituras de una manera casual, sino más bien, debe ser el texto cotidiano.

Pero si hacemos lo contrario, es imposible que podamos entender la palabra de Dios, menos cuando se posee un espíritu humano e independiente insubordinado.

Principios bíblicos 

Por esta razón se hace importante que cimentemos la vida cristiana en los principios bíblicos.

Se considera que cuando una persona vive familiarizada con la palabra de Dios, le quedan esculpidos unos principios en el corazón y reaccionará en la debilidad.

Como dijera el salmista frente a sus deberes creados por la palabra. “¿Cómo haría yo este grande mal y pecaría contra Dios?” Cuando nos hacemos al lado de Dios, es cuando sentimos nuestro perfil fortalecido como persona regenerada.

La lectura y el estudio permanente de la palabra de Dios aumenta en el individuo la fe, ya que la fe del creyente se desarrolla, porque el origen de la fe es creer lo que Dios ha dicho y ha prometido.

Te invitamos a seguir al final de este estudio como el tema “Bibliología”

Analicemos lo siguiente

Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

Además la palabra de Dios tiene suficiente poder de librar al hombre del error como lo dijera el eminente Dwight Moody: “La Biblia guardará al creyente del pecado o el pecado le guardará de la Biblia”. ¡Cuánta verdad hay en esto!

En el mundo se encuentran miles de enciclopedias, muchos volúmenes de todas las especies con múltiples temas; sin embargo, no forma ni hace lo que hace el texto sagrado, llamado la “Biblia”.

El estudio de la palabra de Dios puede guardar al estudiante de pecar contra Dios.

Como lo dijera el salmista. Salmos 119:11. “Más bien le da paz en el corazón y sabiduría”. Salmos 85:8; 119:98, 100, 130.

Además, lo protege contra las falsas doctrinas, como lo dijera San Pablo a los ancianos de la iglesia de Éfeso. Hechos 20:29-32.

El profeta Jeremías expresó en su libro, que la palabra le dio gozo y alegría, Jeremías 15:16; le da poder sobre Satanás, como explicó el apóstol San Juan, en 1 Juan 2:24: El estudio de la Biblia es el inicio para que nuestras oraciones sean contestadas.

San Juan 15:7; el escudriñamiento de la palabra de Dios, se puede decir que, es el perfeccionamiento del creyente. 2 Timoteo 3:16, 17.

Por eso San Pablo decía en Efesios 6:17 “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”.

La palabra de Dios es útil para enseñar, para corregir, para instruir en justicia, y crea en el lector gran conocimiento y entendimiento para conocer lo que procede de Dios o del mundo.

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Aclaración oportuna

Por supuesto que el estudio de la Biblia no tiene como propósito hacernos eruditos en historia.

Vea también: Cómo interpretar la Biblia

Ni tampoco es la intención de convertirnos en admiradores de los personajes del pasado, sino que sólo nos sirven como ejemplo, que a su vez, nos enmarca los impresionantes cambios producidos por ella, con la intervención inalterable del carácter divino.

De igual manera, si nos acercamos al Señor nos haremos dignos a su reino celestial.

Reglas básicas para estudiar los cánones sagrados

Estas reglas básicas al parecer son someras pero efectivas.Al tomar un texto para darle lectura debe regirse a estos principios:

Primero: Si el sentido aparente es racional, no se debe someter a otro sentido.

Segundo: Los fragmentos se deben entender literalmente, a menos que los contextos exterioricen que se debe razonar de otra forma.

Tercero: se debe tener en cuenta el contexto anterior y el posterior, ya que un texto sin contexto es un gigante pretexto.

Cuarto: Se debe considerar virtualmente el libro, el capítulo, con sus párrafos, frases, oraciones y palabras.

Para todo esto se requiere que el estudiante considere que la Biblia contiene sus principios propios, con afinidad a todos los conocimientos, ya sea, espiritual, físico y moral.

La biblia es el foco principal de todo conocimiento

La Biblia como texto sagrado es el foco principal de todo conocimiento. Por ello se considera que, el hombre no puede tomar esta verdad espiritual por su propia mente e inteligencia humana.

Porque para recibir la integridad psíquica, exclusivamente aparece por fe y para fe, con el discernimiento mental para percibir lo espiritual.

La palabra de Dios libra la mente humana de cosas superficiales y triviales, antes une al alma a sentir la presencia de Dios. Por ello, al estudiarla se recomienda estar a solas y sin interrupciones.

Reglamentos hermenéuticos

Hay que considerar los reglamentos hermenéuticos, para tener una mejor interpretación en cualquier texto de la Biblia. Por ejemplo:

Primero: “El sentido primario”, cuando se trata de una descripción:

  • Sea de una ciudad.
  • De un lugar.
  • De una iglesia que existían, se tienen en cuenta en el mismo texto lo que se comentaba de ellas sea negativo o positivo y qué aplicabilidad se le puede dar.

Segundo: “El sentido espiritual” El cual, es utilizado para calificar la vida del cristiano.

Cada texto se observará la aplicabilidad espiritual que se le debe dar, tanto, a quien se le envió el mensaje, como a los lectores oculares de todos los tiempos, si realmente se les da, la aplicación debida tal como fue escrita.

Tercero: “El sentido simbólico o escatológico”. Cuando en el texto se encuentra algunas interpretaciones proféticas:

Por ejemplo las siete iglesias del Apocalipsis: fueron siete iglesias que existieron físicamente; como también se le da, la interpretación espiritual de los siete periodos definidos que pasará la iglesia general aquí en la tierra.

Como también, los siete periodos que pasará cada cristiano como miembro de la iglesia aquí en la tierra. (Claro está, estos son ejemplos y se pueden sujetar a suposiciones o conjeturas).

La hermenéutica presenta otras reglas para estudiar los textos sagrados

Primero: Para estudiar la Biblia en general, se tiene en cuenta sus divisiones mayores y las menores. Las mayores son “Antiguo y Nuevo Testamento”.

Las menores son las sub-divisiones del “Antiguo y Nuevo Testamento”; y luego las sub-divisiones menores están sub-divididas en “Libros”.

Segundo: Para estudiar un libro de la Biblia, primeramente, se debe leer todo el libro para saber, de qué se trata, y en seguida, tener pendiente el tema principal y luego, tener presente el texto “Aureo” o el capítulo y el versículo central.

A la vez, investigar el escritor, si fuera posible en la narración del mismo libro si es que la tiene; algo muy importante, es saber:

  • ¿Dónde, cuándo y a quién? fue escrito tal libro.
  • En ¿qué tiempo de la vida del escritor fue escrito?
  • ¿Qué circunstancia lo inspiró para que escribiera lo que escribió?

Hacer énfasis en las frases o en los términos repetitivos

Por otra parte, hay que hacer énfasis en las frases, o en los términos repetitivos, sea en el mismo versículo o en otros.

Si hay palabras desconocidas sería importante usar diccionarios y el lector familiarizarse con tales palabras.

Si el libro pertenece a la Cristología, tener pendiente las acciones cristológicas y hacer una estructura de cada división.

Tercero: Para estudiar un capítulo de la Biblia, se puede utilizar la misma regla que se usó para leer un libro.

Por ejemplo, se lee todo el capítulo y se selecciona una frase de la locución principal, igualmente se toma el versículo central; haciendo énfasis en las palabras más sobresalientes y las repetitivas.

De igual manera observar si el texto contiene parábola, y ¿Cuál fue el motivo por el cual, se expresó? O ¿Cuál es el propósito de la enseñanza? Hay que notar que muchas veces los temas proceden del capítulo anterior y puede pasar al posterior.

La intención primordial de toda exposición bíblica es vislumbrar las disciplinas y las erudiciones aplicadas en el texto sagrado, la cual, el estudiante se le permitiría la facilidad de usarla en su diario vivir. Y ser trasmitida como un ente de conformidad a las demás generaciones.

Recomendaciones primordiales para el estudiante 

Es importante analizar los textos si tienen profecías, mandamientos, doctrinas, amonestaciones, exhortaciones, y darle la debida elucidación del caso, estudiando cada referencia con relación a su contexto.

En el caso de una doctrina dada en un pasaje, se requiere la intervención de otros libros de la Biblia, evidentemente, con la ayuda de diccionarios bíblicos, diferentes versiones de la Biblia, unas buenas concordancias, ojalá fuera temática.

Si el pasaje contiene milagros, se han de estudiar como un caso maravilloso, ya que se trata de deformes naturales, es decir, alterando las leyes de la naturaleza.

Los milagros son intervenciones divinas actuando sobre el curso normal de las cosas.

Son necesarios porque manifiestan el poder de Dios en medio de un mundo incrédulo y también hacen destacar las propiedades y las potencialidades del creador.

Se cree que en el Antiguo Testamento se encuentran 62 milagros, En el Nuevo Testamento, 78 efectuados por el Señor Jesucristo y 15 por los apóstoles. Los milagros siempre revelan la naturaleza y la obra de Dios.

El Bibliólogo R. Reynolds apostilla, que el educando no debe confundir los personajes nombrados en la Biblia, ya que supuestamente, se encuentran 2.930 personas, y hay muchas que tienen el mismo nombre.

Por ejemplo:

  • Hay 30 hombres con el nombre de Zacarías
  • 20 hombres con el hombre de Natán
  • 15 hombres con el nombre de Jonatán
  • 8 hombres con el nombre de Judas
  • 7 mujeres con el nombre de María
  • 5 hombres con el nombre de Jacobo
  • 5 nombres con el nombre de Juan

La escatología tiene mucho que ver con los nombres de los profetas, ya que cada nombre entre los orientales tiene sus significados, y puede tener mucho que ver con la profecía o el estado espiritual de la nación, por la cual fue enviado el mensaje.

Muchos profetas fueron hombres comunes del pueblo, sus padres eran conocidos e igualmente en su pueblo natal, ellos como hombres sufrían como cualquiera del pueblo.

Después que el espíritu de profecía los usaba se les retiraba, se ha conjeturado, que podían sentir desconfianza, debilidad y fracaso en algunas veces.

Hemos glosado que en el escudriñamiento de los textos sagrados muchas veces se encuentran numerosas parábolas especialmente en los evangelios, para ello, es importante que se considere que una parábola puede ser una historia ficticia o verdadera, que puede contener una enseñanza de carácter espiritual.

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Cuando se habla de doctrina, se ha comentado que, no se debe establecer una doctrina basada en una parábola; porque las parábolas pueden ser fábulas alegóricas que se toman para mostrar ciertas verdades ilustrativas, y a su vez, darle luz a la interpretación de la doctrina.

Las parábolas son únicas en el pasaje, pero la doctrina es amparada por un texto y transitada por otros pasajes sin perder su foco ideológico.

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Principios en las lecturas parabólicas

En las lecturas parabólicas se deben tener en cuenta ciertos principios.Por ejemplo:

  • El origen de la narración de la parábola; el personaje a quien se le contó.
  • El punto central del cuento; el momento en que fue contado.
  • Buscar otros textos que enseñen las mismas verdades con otras ilustraciones.
  • Buscar la aplicabilidad que se le dio cuando la escribieron y compararlas con las verdades presentes, buscando el sentido propio de la interpretación en los contextos pertinentes.

Unos datos importantes que debemos tener en cuenta al leer las santas escrituras. El Espíritu Santo fue su autor “inspirador”. Dios “irradió” Su Palabra y expiró a hombres para escribirla. 2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:21. Por ello, la Biblia no es de interpretación privada.

Las autoridades eclesiásticas confirman que, toda la Escritura es “inspirada” ya que este vocablo, viene de la palabra griega Theopneustos que significa: “Dios exhaló o sopló”.

Eso quiere decir, que toda la escritura es soplada por Dios y útil para corregir e instruir en justicia a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, preparado para toda buena obra.

Eso quiere decir, que ningún hombre tiene la capacidad de interpretarla, más bien necesitamos la iluminación y la influencia del Espíritu santo en nuestras mentes para poderlas interpretar.

Esta es la razón que la Biblia no contiene la palabra de Dios. Ella es la palabra de Dios.

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El estudio de la Biblia

El estudio de la Biblia, es proporcionar un conocimiento básico de cada uno de sus libros incluyendo su autor, la fecha en que se escribió, y así, se nos facilitaría su estudio y la entenderíamos mejor, y establecería más ánimo para estudiarla de una manera más profunda; ya que su estudio es fácil obtenerlo.

Cada lector debe tener en cuenta que la Biblia procede del mundo hebreo, quien era solamente el Antiguo Testamento y estaba dividido teologalmente, en tres fracciones:

San Lucas 24:44. La ley de Moisés, los profetas y los Salmos. Los hebreos no tenían en cuenta los libros de los Reyes hasta el año 285 a.C. Cuando apareció la versión de los setenta, la división israelita antigua, supuestamente, tenía 24 libros.

En la historia se encuentra que Dios escribió tres veces 

  1. En tablas de piedras.

Éxodo 31:18 “Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con   él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedras escritas con el dedo de Dios” Esta escritura fue para darle la ley al pueblo de Israel.

2. En Babilonia en una pared.

Daniel 5:5 “En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo enlozado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía”.

Esta vez fue para aplicar juicio a Belsasar, por haber usado los utensilios sagrados traídos del templo de Jerusalén.

3. En el suelo, Dios en Cristo.

San Juan 8:6 “Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo”. Esta tercera vez, fue para aplicar juicio a los hombres acusadores y para salvar a la acusada.

Inventario exegético de la Biblia 

Los eruditos en este tema, la han inventariado y han encontrado lo siguiente:

  • Dos divisiones mayores: Antiguo y Nuevo testamento: 66 diferentes libros.
  • 1,189 capítulos.
  • 31,173 versículos.
  • 773,693 palabras.
  • 3’566.480 letras.
  • El capítulo más largo es el Salmos 119.
  • El más corto es el Salmos 117.
  • El Salmos 118 está en el centro de la Biblia.

Todos estos libros abrigan temas múltiples, y fueron dirigidos a diferentes culturas.

Los libros de la Biblia fueron escritos aproximadamente por 40 hombres diferentes, para escribirla duró un período, aproximadamente 1.600 años.

Aunque su escritura fue prolongada durante mucho tiempo, es muy evidente que, la Biblia es producto de la mente de un gran maestro que, posee un plan único y definido, que destella rayos iluminantes.

La Biblia es la lámpara que alumbra el camino del peregrino cansado y da luz a la senda de los justos. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” Así, pronunció el salmista. Salmo 119:105.

El proverbista añade: “Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” Proverbios 4:18.

A causa de la palabra de Dios, el alma no peca y los simples entienden sabiduría. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Salmo 119:11.

“La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples” Salmo 119:130.

Las sagradas Escrituras, exaltan la verificación de la existencia de Dios, Tales, como: su conocimiento es universal, su Ser, es invisible e incorpóreo, libre de toda limitación; es Espíritu, y por ser espíritu no tiene carne ni huesos.

San Juan 4:24; San Lucas 24:39. Es omnipresente, porque está presente en todas partes al mismo tiempo, y algo peculiar, está “arriba en los cielos y abajo en la tierra” y es “Padre de todos, el cual es sobre todos, por todos, y en todos” Efesios 4:6.

Dios es el único eterno

infinito en poder, santo en carácter, atributos y propósito; posee la deidad absoluta.

El único verdadero quien a su vez, se manifestó en carne en la persona de Jesucristo para salvar por su muerte al hombre perdido, y después de la resurrección ascendió a los cielos y está sentado en el trono de la majestad y toda autoridad existente está sujeta a él.

Y de allí, ha de venir a levantar a su iglesia, quien será la regente en su reino y su esposa quien siempre lleva su Nombre. (Bautízate en ese nombre y harás parte de ella).

La Biblia comienza su exposición con la creación universal, Génesis 1:1; luego con la terrestre Génesis 1:2 y nos lleva a través de los siglos hasta la eternidad.

Por esta razón, las escrituras están regidas por una gama de alianzas, pactos, estatutos, mandamientos, preceptos, juicios, etc. Que unidos entre sí, conllevan al hombre a un raciocinio singular o de pertinencia privada.

Los dos pacto generales que hiciera Dios en la historia 

Un paradigma de esto, lo encontramos en los dos pactos generales que hiciera Dios en la historia: “Llamamos generales”, porque Dios hizo otros pactos secundarios, pero fue con individuos.

El primer pacto, fue exclusivamente con la nación de Israel, dado en el Monte Sinaí. Cuyo pacto, personificaba que Israel le pertenecía sólo a Dios, como de su propiedad privada de delante de todas las naciones, de allí, que Dios, expresa “mi pueblo”. Isaías 1:3; Oseas 4:6.

El segundo pacto, fue con la iglesia en el aposento alto en el día de pentecostés, con la llegada del Espíritu Santo.

Este pacto, trataba de la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, para así, redimir un pueblo que se llamaría la “iglesia”, que sería extraído de todas las naciones, tribus y lenguas.

Hay que notar que, el tema del discurso de inauguración del nacimiento de la iglesia, predicho por san Pedro, en el día de pentecostés, fue el “sacrificio de Jesucristo”.

Y su aplicabilidad como yerro de su propiedad, es que cada miembro de ésta, tiene que ser bautizado en el Nombre del Señor Jesús y recibir el Espíritu Santo. Desde luego, El que no lo haga no pertenece a este nuevo pacto. Hechos 2:38.

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Algo peculiar se destaca en estos dos pactos, que en ambos Dios se hizo presente.

En el primer pacto para con Israel en el Sinaí, Allí, estaba Dios, dándose a conocer a su pueblo como Dios Omnipotente, irresistible y no como los dioses de Egipto, por eso: sucedían centellas, truenos y aquella serranía temblaba como un ebrio.

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Luego, Dios ascendió con moisés a la cumbre de la montaña y después de cuarenta días, les escribió los mandamientos del pacto en tablas de piedras que moisés más tarde quebró en los llanos de Moab.

En el segundo pacto es para con la iglesia, Dios estaba en Cristo, primeramente, reconciliándose con su pueblo.

Es decir dándose a conocer con sus milagros y prodigios, no como los del Sinaí, sino como los de alguien que viene en busca del necesitado;más tarde subió a la cúspide del calvario y murió, quien a su vez, canceló la deuda del hombre caído.

Después de su resurrección subió a los cielos; al pasar cuarenta días; y al amanecer el día de la gracia, subió a los corazones de los reunidos en el aposento alto, dándoles el Espíritu Santo, es decir, escribiéndoles en las tablas del corazón, las nuevas leyes del nuevo pacto. Ezequiel 36:26,27; 11:19.

Estimado lector

Quisiera decirte que este día de la gracia no se ha terminado; todavía estamos en pentecostés, El Señor Jesús sigue escribiendo sus leyes en los corazones de aquellos que quieran hacer pactos con él.

Recuerda que la palabra “pacto” quiere decir, alianza o coalición. Con esta palabra le agradaba a Dios exteriorizar la asociación que existiría entre él y su pueblo. Leamos a Hebreos 9:15; 12:24.

En la Biblia encontramos que este último pacto lo llaman el mejor, por varias razones:

  • El primer pacto, fue escrito en tablas de piedras. Hoy en el segundo, ha sido cincelado en las tablas del corazón.
  • El primer pacto, el pueblo quedó sin ley porque Moisés se las quebró. Hoy en el Segundo, cada creyente la tiene escrita por el Espíritu Santo en el corazón.
  • En el primer pacto, la ley se le fue dada a Moisés. Hoy, se nos ha sido dada personalmente a cada uno.
  • En el primer pacto, fue instituida con sangre de animales, el nuevo, fue instituida por la inmaculada sangre de Jesucristo.

Las leyes que se destacaron de estos dos pactos

En cada uno de estos pactos se destacaron ciertas leyes las cuales fueron llamadas:

Los preceptos. Los preceptos son mandatos u ordenanzas que Dios le da al ser humano para que sean razonadas y sean puestos en práctica.

Los estatutos. Se ha considerado que un reglamento, es un establecimiento o normas que tiene sus principios en la ley. En teología es aplicada a la ley de Dios, y aquel que no las guarda se le demanda con las consecuencias venideras.

Los mandamientos. Son órdenes establecidas por un superior en jerarquía, quien con autoridad y confianza la pone a la disposición de sus subalternos, al desobedecerlas es revelarse con los dictámenes y a su vez, con quien las dictó. En el evangelio, el que las obedece recibirá grandes galardones. 2 Corintios 6:17-7:1.

Por esta razón el estudio de la Biblia es para las personas que quieran ser prosperadas.

Recuerda nuestro tema de hoy “Bibliología”

El ente que presenta un estudio de toda la Biblia es una gran empresa, con una biblioteca muy sofisticada; pero como no la tenemos todavía en nuestro tiempo, entonces la misma biblia se encarga en instruir y educar a sus educandos, por ejemplo:

En hechos 2:42 expresa, y “perseveraban en la doctrina de los apóstoles en la comunión unos con otros, en el repartimiento del pan y en las oraciones”.

Sólo este versículo nos enseña cuatro cosas:

  • La perseverancia en la doctrina de los apóstoles, no en los concilios.
  •  En la comunión con nuestros prójimos.
  •  El repartimiento del pan, (obra social).
  •  La participación de las oraciones, es decir, orad los unos por los otros.

Analicemos las siguientes citas

En 1 Timoteo 4:13 “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”. Es decir, mientras me preparo para ir a ti dedica mucho tiempo en el estudio, en el escudriñamiento de las escrituras, igualmente, exhorta a los hermanos y en señales.

1 Timoteo 4:16 “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren”. Es como si dijéramos: asume una gran responsabilidad con usted mismo.

Es decir, cuida tu cuerpo, tú salud, tú moral, tú testimonio, tú espiritualidad y todo lo que tengas que ver con tú personalidad; igualmente, con la doctrina que es la enseñanza única del evangelio. Y la columna vertebral de la iglesia.

En 1 Timoteo 5:17. “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar”.

Como si enseñáramos: el trabajo de la predicación y la enseñanza de los principios cristianos, llevan al hombre a que tenga un gran honor entre sus contemporáneos.

En 2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”.

Es como si expresáramos: La Biblia en un “soplo de Dios” para el hombre, con el fin de instruirlo, amonestarlo, hasta llevarlo a la justicia de la equidad perpetua.

2 Timoteo 4:2. “Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.

La ordenanza de la predicación es un mandato de tiempo completo, teniendo como base la paciencia y la enseñanza como disciplina primordial.

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La Bibliología y sus componentes.

Con todos estos apartes nos damos cuenta que, así, como la santa Biblia es una grande biblioteca, también es una hermosísima maestra que contiene todos los procedimientos didácticos y académicos para los individuos que quieran consultarla. Tito 2:11-12.

Analicemos lo siguiente

La Biblia es la fuente para la enseñanza de la doctrina cristiana, y por supuesto, su palabra es infalible.

En la historia ha salido victoriosamente de todos los ataques del pasado, y saldrá triunfante de los que han de venir. Jesucristo dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Mateo 24:35.

Ha sido el único libro que ha tenido la única autoridad dada por Dios al hombre; por eso toda la doctrina, la fe, la esperanza y la enseñanza de la iglesia viene de la Biblia. Todos los hombres han de estudiarla, pero sólo por medio del Espíritu Santo pueden entenderla.

Por ello, he considerado que la palabra de Dios ha sido una comunicación de parte del Creador a sus creaturas, ya que el hombre ha tenido este privilegio que no lo han tenido otras creaturas.

Dios ha usado los signos gramaticales para expresar su voluntad y como resultado el hombre queda consciente de su existencia, de sus acciones y de su amor infinito, que se inclina para levantar al hombre postrado ante las circunstancias de la vida.

La Biblia es el resultado de la obediencia de los hombres que Dios usó para escribir el mandamiento divino sin derecho a error o equivocaciones particulares.

Fueron verdades reveladas procedentes de la escatología cognitiva para hacerla efectiva más tarde. Otras son mencionadas con exactitudes conocidas recordadas como exhortaciones y amonestaciones.

Es importante desatacar que:

La Biblia ha sido tan importante en la historia que Bruce Metzger apostilla, que entre los griegos existen aproximadamente 5.000 manuscritos, y todos contienen parte del Nuevo Testamento.

Filón, filósofo Judío de Alejandría, quien vivió en la era de Cristo, citó en sus homilías, abundantemente las referencias del Antiguo Testamento, y aún reconoció la tripe división de que habla San Lucas 24:44.

Josh Mcdowell. Escribió en su libro “Evidencia que exige un veredicto”. La Biblia es única cuando se trata de enfrentar a sus críticos. No existe otro libro en toda la historia como ella.

Una persona que ande buscando la verdad haría bien en considerar a un libro que tiene las cualidades mencionadas.

Como escritor, no soy capaz de explicar la manera, como el Espíritu Santo inspiró a los escritores, y observar la manera especial, como esta obra ha transcendido todo el marco histórico hasta llegar a nosotros, esto es un argumento positivo para comprobar que el que “sopló a los escritores” ha guardado su palabra.

Cuando explica, “toda la escritura es espirada por Dios”, quiere decir que, ningún texto es más inspirado que otro.

Cuando se habla de “revelación” ha sido la forma eficaz, por la cual, Dios se ha comunicado directamente con el hombre, a quien a su vez, le muestra una verdad desconocida.

Como dijo alguien: la “revelación manifiesta la autenticidad desconocida, mientras la inspiración custodia la comunicación de tal verdad”. En consumación: La revelación es la acción y el efecto de revelar divinamente lo que está en la mente de Dios para ser transmitido.

En el caso de las iluminaciones es la influencia del Espíritu Santo transmitiéndoles a las mentes de los humanos un mensaje espiritual. Se puede decir que, la iluminación es una acción divina en la mente del hombre.

En la Biblia se encuentran unos enunciados distintivos que son interpretados de acuerdo a las características de cada uno de ellos. Por ejemplo: los tipos, los símbolos y las ceremonias revelan su origen divino a través de una figura.

La Biblia considerada un ente divino

La historia ha calificado la Biblia como un ente divino, ya que este “libro”. Ha sido traducido en más idiomas que cualquier otro libro.

Los manuales que han sido escritos para explicarlo llenan librerías, grandes estanterías; los eruditos en ciencias para exponer ciertas locuciones hacen reverencia a la Biblia.

Por ello, se ha considerado que es la manera más razonable de emprender un estudio de la Palabra de Dios en nuestro tiempo, para socavar y conocer la verdad sólo, por amor a la verdad.

El estudio de la Biblia debe ser el más importante, y no debemos dragar, exclusivamente, para hacernos propietarios de ciertas posiciones cognitivas, más bien, buscando la senda apostólica para andar por el buen camino que nos fue trazado, el cual, conduce a la vida eterna. Efesios 2:20; 2 Timoteo 3:15.

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Copyright y engrosado por el pastor
York Anthony Shalom
Licenciado en Sagrada Teología
Magister en Divinidades Teológicas
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Por: York Antony Shalom

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